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Blog de Rosario Pancorbo

jueves, 16 de agosto de 2018

Para siempre...


Aretha Franklin - I say a little prayer.


Y este fin será el principio... 

Ya tengo llenas de vida las primeras hojas que cuentan sueños, también se completaron las intermedias, que me susurran todo el amor que cupo entre mis manos. 

...Y como es sabido: en instantes sientes y das más vida que aquella que espera una promesa; en segundos la estela de un beso es eterna.

Texto: Rosario Pancorbo.

miércoles, 11 de julio de 2018

Julio, un mes para empezar.



Ha llegado julio, con menos calor del esperado, y me encuentro, como Mia, bailando con Sebastian en el planetarium…

Aunque aún no he llegado a la meta fijada, tengo que decir que he estado muy cerca, batiendo antiguas marcas… y aunque no es suficiente, me da fuerzas para llegar en la próxima ocasión con más energía y con la seguridad de no abandonar.

No abandonéis vuestras metas que se traducen en sueños. El límite está casi siempre en la cabeza del soñador, lo único difícil de alcanzar es lo que se mira con distancia y con miedo. Acércate cada vez más y verás, que aquello que deseas, no está tan distante; pero sobretodo no confines ni conformes tu mente. Si hay algo bueno que realmente quieres enfócate en ello y disfruta todo lo que puedas durante el trayecto, ahí se haya la magia y felicidad de la vida.

Lo importante es centrar el objetivo en tu corazón y cabeza, hacer que ambos se entiendan, respeten y apoyen… Es muy, pero que muy importante ser constante, aunque a veces sople cualquier duda que te distraiga de la ruta fijada. No olvides los motivos que te llevaron a tomar ese camino, ni decaigas cuando parezca que aún queda mucho por andar, porque al tomar la decisión, en cierto modo, ya has llegado. La incertidumbre la marca el compás de tu inseguridad, no le dejes la puerta abierta de tu vida. Cerrad las puertas al miedo, a la efímera amistad. Rodearos del cariño de esas personas que hacen que todo valga la pena y tenga sentido.

Doy gracias, de todo corazón, a mi círculo más íntimo, el que no ha dejado de insuflarme su propia energía. Incluso a casi 3.000 kilómetros de distancia he podido sentir el amor más grande de mi vida.

Como os cuento: este mes comienzo de nuevo con mi dorsal renovado, pero seguiré bailando con "mi Sebastian" en nuestro planetario particular, y le seguiré cantando en la “Ciudad de las estrellas”, porque de eso se trata llegar, saber diseñar día a día la propia felicidad. 
Sé dueño de tu día, que no lo sea él de ti. ¡Feliz viaje!                                                             

Rosario Pancorbo. 

P.D. Os dejo, como siempre, con música. Hoy dos piezas, una me inspira, y la otra también.


















jueves, 23 de febrero de 2017

"En la calmada noche"


Luka Sulic - Clair de Lune (Debussy)

“Nunca es tarde…” 

Y entonces me desvela y me revela: la ternura de un verso y el recuerdo de los besos que guardo…

Tantas veces, tan inmersos en el devenir cotidiano, olvidamos lo real, lo importante… El movimiento que da sentido a nuestra alma, a nuestra efímera vida. Por "aquello" que nos encadena en un suceder de notas sin sentido…

Ahora, desvelada de sombra  y consciente del momento que soy, con esta entrada inauguro, este año, mi blog. Y me repito: “Nunca es tarde…” 

Mi alma es latente y constante, como aquella preciosa estrella de  John Keats. Con el deseo de seguir latiendo.


Este poema, que a continuación viste de gala mi blog, es de mi querida amiga Ana María Serrano Piedra.  Dulce Pintora que matiza de vida los lienzos del tiempo. Poetisa despierta que timbra constantes de tinta.



Pintura: Ana Mª Serrano Piedra. 


sábado, 17 de septiembre de 2016

Una mañana...




Cuidas al detalle cada gesto y cada instante, para que la melodía no respire, sino viva y trascienda como tú, como luciérnaga manifiesta que inunda su propia oscuridad…

Quiero descubrir cuánto amor cabe en tus manos, colmadas en seda y entregadas sin tiempo, fuentes de un corazón apasionado, que dejando al mío extasiado queda en suspenso…


Trasciende “una mañana…”

Jimmy Lawlor





Texto: Rosario Pancorbo

domingo, 13 de marzo de 2016

Carta 12ª a Gustav Mahler




Él, impregnó con su música mi alma... y surgieron de ella estas emociones, plasmando una leyenda soñada:

Susurras mis nostalgias que se elevan y te buscan, al tiempo descienden en travesía enamorada y perdida. “Mi sístole y diástole”ahora tú...

Él lo sabe, y también me lo susurra, triste y hallado mi corazón que me habla de un amor bello en un día claro, azul como su mirador... Mirador sangrante de pena contenida, búscame en el infinito, allí me encontrarás. Vestidura blanca me ciñe en tu laureado sueño, en tu ascenso a mí. 

Soy la brisa que te besa y pasa brevemente por tu recuerdo enamorado, enamorado de tanta pasión concebida ahora. Siente mi marcha silenciosa, aprecia el dolor del deseo airado por tenerte en disfunción de tiempos a contratiempos torpes, que olvidan tu nombre y el mío... pero no temas, que nuevamente volveré a plañir tu amor... Mi amor.

Eres a quien amé, al que amé antes de contemplar y admirar. Vivías en mí y no sabía de ti. 
En distintas épocas hemos soñado la misma entrega; una entrega de marfil pulcra, clara como esas uvas versadas por Neruda, para ella, como una melodía inventada hace tanto tiempo... 

Conjunción perfecta de arte, ocaso soñado al alba también, en ese malva de mis sueños que tiembla en el crespúsculo de dos vidas paralelas y tan soñadas, que de la fuerza y pasión de no vivirse se diluyen en distancia. Se apagan con el silencio dilatado de recuerdos serenos de dos almas que sucumben enamoradas.

Has tejido fantasías hilando destellos de armonías musitadas, me has coronado en tu corazón, sin conocerme, ¡obviando tanto! Llegaste con tu corazón desgastado al plantel de mi vida, sucumbí a ti, asciendo ahora y no me dejarás caer…

Tanto amor sientes, que sin pensar abandonarías toda vida en ti. 
Sin rodeos mi amor tornasola, ahora puedo marchar, y no me dejarás caer...

Te amo en el ascenso y en el descenso, sí, en tu sístole y diástole, resido en ti, y para siempre tú en mí.

Para el tejedor de notas: junto a tu música amada se pudo leer la tinta de mi alma...

P.D. El tiempo, siempre el tiempo… da y quita razón, más quita que da, y da aquello que no queremos llevar y llevamos aquello que no queremos quitar…

Este jeroglífico me lleva por el camino de la determinación, y me da razón para saber ahora, como diría el Profesor Atilio (Roberto Benigni en “El tigre y la nieve”) en su clase de poesía, tú fuiste: “un tranvía con retraso…” Pero un tranvía entusiasta. 
Gracias por las rosas; por su belleza, por su dolor y por su enseñanza.

Esta carta no quería quedar presa, te doy la libertad y, con ello, me libero.
Texto: Rosario Pancorbo. 

viernes, 11 de marzo de 2016

Réquiem...



Recuerdo cuando se transformaba la sangre en música, y corría a gran velocidad por todo mi ser...
Espero no agotar toda mi energía en "Liberame Domine" para poder llegar, consciente, al paraíso...

P.D. Y como decía el amante de las notas: "mantendrás vivo en el tiempo aquello que mantengas vivo en el alma..."

Mañana le concederemos unos dignos latidos de voz a una obra que duerme, latente, sempiternamente en el corazón.










martes, 8 de diciembre de 2015

Amor de Cristal...



Michael Buble - Always On My Mind

Te llevo conmigo en un  papel tintado de verso que guardé entre algodones con mucho cuidado, desentendida de todo miedo, sabiendo que ni las tormentas inclementes borrarían esta tinta enamorada… y ese papelito se hizo duradero como el cuero, dando paso al lino, a las virutas de madera, a la fortaleza de hierro, a las caricias de lana y a los atardeceres en bronce…

Los pasos que perdidos se entretuvieron, encontraron en el camino del norte la arcilla que moldeaba tus labios a los míos, y tuve la suerte de comprobar que la negrura delirante del viento no dejó su mácula, y desde entonces te llevo conmigo…
Algunas mañanas junto a la fría plata de aluminio tropiezo con un te quiero, y entre constantes de acero se asoma la seda y el encaje que liga nuestros cuerpos parando cualquier momento.

Tallados en marfil han quedado los últimos recuerdos que condensan entre tantas y tantas sensaciones: lágrimas furtivas, reproches diluidos en segundos infinitos, corazas que mitigaron corazones silenciosos… 

Pero hoy el tiempo nos concede un suspiro más que cristaliza desde ayer, y sé que ha guardado con celo: eternas risas entre coralina, los besos de soslayo, el hurto del aroma ajeno, la taza que espera, silenciosa, toda la madrugada a que se ilumine nuestra cara, y la falsa candidez de una triste escarcha celosa que no amenaza, pues para nosotros se transforma en gotas de rocío, en gotas de esperanza.


Texto: Rosario Pancorbo.