En la calmada noche
«Nunca es tarde…»
Y entonces me desvela y me
revela: la ternura de un verso y el recuerdo de los besos que guardo…
Tantas veces, tan inmersos en el
devenir cotidiano, olvidamos lo real, lo importante… El movimiento que da
sentido a nuestra alma, a nuestra efímera vida; cegados por «aquello» que nos
encadena en un suceder de notas sin sentido…
Ahora, desvelada de sombra y
consciente del momento que soy, con esta entrada inauguro, este año, mi blog. Y
me repito: «Nunca es tarde…»
Mi alma es latente y constante,
como aquella preciosa estrella de John Keats. Con el deseo de seguir latiendo.
Este poema, que a continuación
viste de gala mi blog, es de mi querida amiga Ana María Serrano Piedra. Pintora
de Luz y alma que matiza de vida los lienzos del tiempo. Poetisa despierta que
timbra constantes de tinta.

Magnifico tu blog recién te descubro
ResponderEliminarun abrazo
¡Muchas gracias!igualmente,es un placer; otro abrazo
EliminarCuando disponga de tiempo me pasaré a echar un vistazo, un abrazo.
ResponderEliminarSerá un placer, muchas gracias y otro abrazo :-)
EliminarSerá un placer, muchas gracias y otro abrazo :-)
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