Fragmentada
Titanium - David Guetta ft. Sia (Madilyn Bailey Cover)
—En las arenas del tiempo quedó reflejado mi utópico universo—
Querido hermano: Has guardado en
la palma de tu mano ese grano de arena que trascenderá infinito en el recuerdo.
Él custodia edenes secretos, laberintos perdidos e historias inacabadas.
No temas mi marcha, pues esta es
figurada, únicamente apariencia. Ni la muerte me alejará de mi libertad, pues
alcancé el sentido del amor y la paz ¡hace tanto tiempo ya!
Como tantas noches, volveré a cantarte la nana de la luna y de su hijo robado y, con toda mi ternura, te contaré “otra” historia. Empieza ahora:
Ha llegado el momento: este sol luce, pero no abraza; las lluvias ya no mojan la tierra y ella ni tan siquiera devuelve aromas de remembranza. La sangre congelada en las venas de los hombres se ha vuelto costumbre, dejando falsos apretones en contratos diluidos. La supuesta voz amiga y su compromiso expiran en una boca que cobija palabras sin intención… Vocablos perdidos.
Cuando quise reaccionar, llevaba
media vida atrapada en una falsa jaula dorada; desarmando un castillo de naipes ajeno. El soporte construido con los ojos vendados no resistió la crecida prematura de un alma pura. Tanto camino desorientado había destrozado mis pies; pero yo era
tan feliz en aquel tiempo que ni las llagas de mis plantas ni la precoz mortaja
que colonizaba mi mente hacían mella en mi joven conciencia. Fue su sacudida en
mi boca la que rompió mis labios, la que manchó su puño y destrozó mi entonces indolente
corazón. Fue mi sangre el despertador atronador de una “Bella dormida sin
príncipe, pero sí con bestia”. Ese último golpe me hizo despertar en todos los
sentidos.
Haciendo un reinicio integral, pude desvendar mis ojos. Aún febril, retomé mis pasos sin sombras, buscando apoyos de luz. Al inicio lo hice con miedo, pero sentía, de algún modo, la seguridad y certeza en mi caminar al saber que, aunque avanzara sola, lo hacía en libertad. Transité por mucho tiempo con esos «pies de plomo» de los que hablan, y con ese mismo plomo metido en mis entrañas. Ese peso se me hizo más ligero en el cruce de caminos… Agosto se estrenaba apacible y me susurraba que caminara tranquila, que ya salía del temido y sofocante mes que congeló mis años. Por fin me alejé de ese opresor vestido de falsa ejemplaridad, encerrado en sus propios delirios de pluma y tinta perversa.
Aquel que me seguía gritando en la distancia ante mi pesada carga: —No llegarás muy lejos.
A lo que sin temor, contesté: —«Pretérito desperfecto», déjame enredarme en mi tiempo; él me hablará a solas y me mostrará segura, me llevará liviana.
El trayecto que conduce hacia la
calma me revela enfocada; pues, en cada crepúsculo y acunando el nácar de los
sueños cantaré otro arrullo, recordando mis ojos inquietos y mi pálpito
desnudo. Buscaré, si es que lo hay, otro suspiro sin sus delirios, otro
vestigio y seguiré mi camino.
A veces, se muestra un cielo
cubierto de grises que dibuja una cara airada que se disuelve, y una brisa
sincera me confiesa que es cierto, que no hallé campos dorados ni contadas
maravillas del mundo; nada que se compare con la grandeza que irradia este presente
vivido sin miedo.
Durante mi reconstrucción, cada
rosa me habló… Sostuve cada pétalo en la palma callada de este corazón.
Desperté y pude despedir cada beso sincero que di, cada mirada y cada silencio.
Le susurré en sueños a esas hojas ajadas que siempre me acompañaron que
mitigaran mi camino, que iluminaran mis grietas. Les supliqué que me dejaran.
Dispuestas, las nuevas rosas
cedieron sus vestiduras de seda como pergamino para mi verso, como lazo para mi
encuentro. Ellas susurraron las plegarias de mis mañanas y tejieron noches
tranquilas que arrullaban mi sueño.
Cuidadosa y lentamente sané... como en el arte del kintsugi, aceptando y custodiando cada uno de mis fragmentos para transformarlos en una obra brillante, hecha costuras de oro y de embellecidas imperfecciones.
P. D. Gracias, Vida, porque, a pesar de mis iluminadas imperfecciones,
yo pude salvarme y seguir respirando.
Nunca obviemos que a cada instante nos roban la vida y que otra rosa en silencio se marchita.
Rosario Pancorbo.
buenas tardes muy lindo Rosario Pancorbo siempre de puntillas gracias por estar hay con tu constante apoyo,feliz inicio de semana un abrazo fuerte
ResponderEliminarBuenas tardes Isidro, muchas gracias! Feliz semana.
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